Maestro Vicente Beltran Anglada

Originario de Barcelona España, aparecio en 1915. De familia humilde. Asiste a la escuela hasta secundaria. Con temperamento inquieto e intuitivo, desde niño demostró tener profundo interés por asuntos trascendentales, lo que lo lleva a investigar constante mente y obtener las respuestas que hoy, nosotros, podemos recibir como su legado y de su Maestro, a cuyo servicio, según sus palabras, consagró su vida.
Las inquietudes espirituales de Vicente Beltrán Anglada, se inician desde su juventud. Durante años pertenece a la Escuela Arcana, la que estaba destinada a entrenar a los discípulos de la Nueva Era, participó en ella, primero como estudiante de la sección española, más adelante como secretario del grupo en esta sección y finalmente como miembro con responsabilidad en la Sede Europea en Ginebra, Suiza.
Colabora en algunas publicaciones españolas, entre ellas : "Akhenaton", "Solar", "Karma7" y durante varios años en la revista "Conocimiento", originalmente "Sophía" de Buenos Aires.
Algunos de los artículos enviados a esta revista argentina bajo el título genérico de "Las luces de mi Ashrama", inspiraron la base para su primer libro: "La Jerarquía, Los Ángeles Solares y la Humanidad".
Pronuncia conferencias en diversas ciudades de España; Madrid, Barcelona, Valencia, Vitoria, Menorca y otras. Las llevadas a cabo en Barcelona durante períodos regulares mensuales constituyeron la estructura del libro: "Conversaciones Esotéricas".
Visita Argentina en 1985, del 30 de Septiembre al 22 de Diciembre. Dió numerosas charlas y conferencias en varias ciudades como Buenos Aires, Rosario, Santa Fe, Corrientes, Posadas, Oberá, Córdoba, La Cumbre, San Marcos Sierra, Salta, Bariloche.
La nota clave que acompañó su periplo por la Argentina fue aquella frase incluida en su libro "Introducción al Agni Yoga": "La Verdad ha de presentarse de tal manera que convenza sin atar y que atraiga aún sin convencer... y esto sólo puede realizarlo el lenguaje del corazón".
Siguiendo las grandes corrientes espirituales de la Nueva Era, desarrolló una labor ashrámica que estuvo especialmente destinada a los grupos de aspirantes espirituales, al espíritu de trabajo en grupo y a la participación consciente grupal. Nunca se consideró un instructor espiritual de la categoría que fuere, sino que ha afirmado siempre su condición de discípulo pues, según su opinión, todos los verdaderos aspirantes espirituales son discípulos de algún grado en la dilatadísima jerarquización de la vida.
V:.B:.A:. afirmó que una de las condiciones rectoras de la Nueva Era en torno de instructores espirituales es la desmitificación. Así, nunca se presentó como un innovador o como un filósofo de la Nueva Era, tal como le han asignado algunos, sino simplemente, como una persona sencilla que trató de ajustarse lo mejor posible a los supremos dictados de los tiempos que estamos viviendo.
Una frase de su libro "Mis Experiencias Espirituales": "Los grupos esotéricos y místicos de la nueva era, dentro de los cuales se van integrando muchos discípulos del pasado, tienen como divisa el servicio por medio de la alegría y sus técnicas de aproximación individual al grupo son: la sincera amistad, la jovialidad y el rebosante optimismo en el orden de las relaciones. Los discípulos integrados en grupos constituyen una verdadera familia espiritual, siendo la alegría del contacto la que marca la pauta del servicio coordinado y la acción grupal."
Vicente Beltrán Anglada dejó este plano físico en 1988, habiendo abierto tras su paso por este mundo, un luminoso sendero de servicio y radiación, inspirando la labor y las vidas de gran número de discípulos, aspirantes espirituales y buscadores de la Verdad.
Publicado por la Sublime Aghartha Sangha
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